“Como he repetido durante las últimas semanas, para mí la palabra más bonita del diccionario es arancel. Es más bonita que amor y que cualquier otra». Donald J. Trump, 26 de octubre de 20241
Lo que anida en la mente del presidente electo Donald Trump sigue siendo un misterio para muchos, incluso después de haber visto los cuatro años de su primera presidencia, pero todo el mundo tiene una cosa clara: adora los aranceles. En estos momentos, en vísperas de su segundo mandato en la Casa Blanca, los políticos, los empresarios y los inversores debaten sobre las posibles consecuencias de una dosis de belicosidad trumpiana para el comercio mundial y los mercados. En pocos rincones del mundo esta cuestión es más pertinente que en Japón, ya que EE. UU. es de lejos su mayor mercado exportador.
Bajo estas líneas, tratamos de contribuir a este debate, pero también llevarlo más allá del comercio. En primer lugar, comentamos las posibles restricciones al comercio con EE. UU. desde la perspectiva de Japón y después cómo las empresas japonesas podrían verse afectadas por otros cambios que se plantean en las políticas estadounidenses. Por último, abordamos las posibles implicaciones macroeconómicas del regreso de Trump y qué podrían suponer para Japón.
El comercio estadounidense, desde la perspectiva de Japón
La primera pregunta que se plantea es por qué la nueva administración Trump está tensando la cuerda con vistas a imponer aranceles a sus mayores socios comerciales. En algunos discursos, el presidente electo ha sugerido que es un castigo contra los países de origen de los flujos de emigrantes y drogas2. De Japón no proceden ni los unos ni las otras. Otra escuela de pensamiento apunta a que los aranceles estadounidenses son un ariete moderno para abrir mercados extranjeros protegidos por sus propios aranceles. Tal vez, pero de ser así, Japón no podría ser el objetivo primario, ya que los aranceles nipones son especialmente bajos en productos no agrícolas3. Si los fabricantes estadounidenses tienen dificultades para vender en Japón, no es por barreras al comercio: tómese como evidencia la inexistencia de aranceles a los coches estadounidenses en Japón, pero su ausencia casi total de las carreteras japonesas.
Una explicación más probable para la furia presidencial es el gran desequilibrio comercial, especialmente con los grandes rivales estratégicos. La idea de que EE. UU. fabrica muy poco e importa demasiado sirve evidentemente para conseguir votos. También podría ser cierto, pero de nuevo Japón no parece ser el problema: durante los últimos 25 años, el peso de Japón en las importaciones estadounidenses ha menguado desde casi el 12% hasta cotas más próximas al 4 % en la actualidad4. El problema de EE. UU. es China y, en menor medida, México y Vietnam, países con los que EE. UU. mantiene un déficit comercial considerablemente mayor que con Japón5.
No olvidemos que Japón es el aliado con mayúsculas de EE. UU. en extremo Oriente, todo un portaviones insumergible a las puertas de China. Si a EE. UU. le gustaría que Japón gastara un porcentaje mayor de su renta nacional en defensa, ¿no sería más sensato empezar por no presionar demasiado esa renta?
Con todo esto queremos decir que cuando se impongan los aranceles, no tendría mucho sentido que EE. UU. tratara a Japón con excesiva dureza. Parece seguro que a China se le impondrá un severo correctivo, pero ¿podría Japón cerrar un trato mejor que México o Canadá? Posiblemente. Sea como fuere, la idea de que las empresas japonesas podrían verse sometidas a aranceles más bajos que, por ejemplo, las empresas chinas, es poderosa. En los casos en los que los fabricantes chinos sean los competidores clave al otro lado del Pacífico, estos aranceles diferenciados podrían incluso ser positivos para los japoneses, al empujar a los clientes hacia ellos en ausencia de alternativas estadounidenses.
Se ha sugerido incluso que el desplazamiento de las actividades de fabricación desde China podría beneficiar a Japón, ya que es un destino potencial alternativo6. Nosotros somos más cautos sobre este punto. En nuestra condición de expertos en selección de valores, necesitamos estar atentos a las tensiones que sufre cada empresa a consecuencia de la desconfiguración de las cadenas de suministro7 y el traslado de la producción desde China8.
Naturalmente, el hecho de que una empresa tenga su sede en Japón o EE. UU. no significa que fabrique sus productos allí. En ningún lugar se observa mejor esta circunstancia que en el sector del automóvil, donde la implantación japonesa en EE. UU., junto con la deslocalización de los fabricantes estadounidenses, provoca que los aranceles dañen más a Ford y GM de lo que dañarán a Toyota y Honda, según el veterano analista del sector automovilístico Chris Richter de CLSA.
La implantación japonesa no empieza y termina con los fabricantes de coches. Durante los últimos 40 años, los fabricantes japoneses han respondido ante una combinación de demanda interna menguante, aranceles al comercio y, hasta hace una década, un yen fuerte construyendo fábricas allí donde venden, sobre todo en EE. UU. Durante la última década, Japón se ha colocado a la cabeza de la inversión extranjera directa (IED) acumulada en EE. UU. y EE. UU. se ha convertido en el principal destino de la IED procedente de Japón9.
Inversión extranjera directa (IED) acumulada en EE. UU. (miles de millones de dólares)
Inversión japonesa acumulada por destino (miles de millones de ¥)
Son muchas las cosas a considerar desde la perspectiva de la selección de valores, pero el responsable de asignación de activos que se plantee si los aranceles impulsados por Trump podrían ser especialmente negativos para las empresas japonesas tiene razones para ser optimista. Más allá del comercio, ¿qué otras implicaciones podría tener el próximo mandato de Trump? Esta es nuestra siguiente parada.
Más allá de los intercambios comerciales
En dura pugna con el comercio, la gran prioridad para la nueva administración es la inmigración o, dicho de forma quizá más precisa, la «ex-inmigración», porque el gobierno de Trump pretende no solo luchar contra la inmigración ilegal, sino también poner remedio a lo que considera que han sido muchos años de mirar para otro lado deportando a millones de inmigrantes indocumentados10.
Dejando de lado el enconamiento político en torno a esta cuestión, una cosa parece clara: la expulsión de inmigrantes sin papeles tensionará enormemente el mercado laboral y provocará una escasez problemática de mano de obra en los sectores donde más se recurre a los inmigrantes11. Como se ha comentado anteriormente en estas páginas, Japón nunca ha sido tan acogedor con los trabajadores emigrantes como EE. UU. o cualquier otra economía occidental. En este marco de autarquía laboral, ha surgido un sector empresarial adaptado a la insuficiente mano de obra y, a veces, diseñado específicamente para solventarla. Las empresas de automatización, como Fanuc, Mitsubishi Electric y Daifuku, estarán encantadas de ayudar a los fabricantes estadounidenses a salir del aprieto, al igual que Kubota en el sector agrícola.
A las empresas de defensa (siempre conglomerados en el contexto japonés) no les habrá defraudado la victoria de Trump hace unos meses. El repunte reciente del gasto en defensa de Japón, como se observa en el gráfico que figura debajo, también obedece al aumento de la incertidumbre geoestratégica, pero a buen seguro contará con el apoyo de la administración Trump, que en el pasado ha elevado la voz para denunciar la naturaleza unilateral de la garantía de defensa de EE. UU. para con su aliado asiático12.
Gasto de defensa de Japón, con un objetivo del 2% del PIB en marzo de 2028
Entretanto, las empresas de tecnologías verdes podrían ser más cautelosas sobre el futuro a la vista del compromiso de Trump de recortar la normativa medioambiental y centrarse en el sector del petróleo y el gas13. Por ejemplo, Panasonic, que fabrica celdas de baterías para los vehículos eléctricos de Tesla en EE. UU., tendrá que sopesar los pros de disponer de una base de producción y clientes en EE. UU. y el importante contra de depender de las subvenciones de la Inflation Reduction Act14. En realidad, Japón no cuenta con importantes reservas de petróleo y gas por la propia geología del país, por lo que existe una escasa tradición industrial en ese sector. Si la nueva política es drill, baby, drill, entonces habrá pocos ganadores obvios en Japón15.
¿El regreso de Trump será positivo para el crecimiento?
Para terminar, pasemos a un nivel superior y consideremos qué consecuencias tendría para Japón una macroeconomía bajo los designios de Trump. El análisis más crudo de Trump sugiere que es un presidente «favorable al crecimiento». Crudo, sí, pero potencialmente acertado y, en ese caso, posiblemente relevante para quienes invierten en Japón. A Japón se le considera a menudo una apuesta por las condiciones económicas internacionales; he ahí otra verdad cruda, pero lo cierto es que los datos del índice mundial de gestores de compras del sector manufacturero (PMI) tienen un éxito razonable a la hora de prefigurar la dirección del Topix16.
Así pues, si Trump termina siendo un presidente «favorable al crecimiento», quienes invierten en Japón podrían estar de enhorabuena, suponiendo, eso sí, que las barreras al comercio comentadas anteriormente no cercenen ese crecimiento.
Ninguna reflexión sobre Japón estaría completa sin prestar la debida atención a la posible fortaleza o debilidad futura del yen. Huelga decir que animamos a los clientes a formarse sus propios juicios, pero pensamos que lo que realmente le importa al yen es el tipo de interés real en EE. UU., que históricamente ha mostrado una correlación muy estrecha con el tipo de cambio JPY/USD17.
Si hemos de creer en las palabras de Trump, la inflación va a seguir descendiendo y los tipos de interés serán bajos, en cuyo caso podría aventurarse una racha alcista en el yen. A la vista de lo barato que «parece» Japón en estos momentos, con el yen tan depreciado, parecería una corrección. Sin embargo, si los precios y las condiciones monetarias escapan a los límites del poder ejecutivo, entonces la conclusión podría ser una inflación inducida por los aranceles y tipos «más altos». En ese caso, cabe esperar que el yen siga de capa caída. Somos conscientes de que no ayuda esta forma de esbozar escenarios apuntando una cosa y lo contrario, pero la moneda se ha lanzado al aire y no tenemos motivos de peso para aventurar de qué lado caerá.
Para nosotros, la palabra «arancel» no es la más bella, pero tampoco nos provoca los sudores fríos que algunos podrían pensar. Japón es una nación amiga de EE. UU. y ya no es la gran molestia comercial. No es fuente ni de inmigrantes ilegales ni de drogas. Tiene lógica pensar, pues, que Japón esquivará el grueso de un nuevo programa de aranceles estadounidenses. De cualquier forma, la localización de la producción de las empresas japonesas aporta una cobertura considerable e incluso una ventaja competitiva frente a los fabricantes chinos y de otros países. Además, las mayores tensiones en el mercado laboral estadounidense podrían beneficiar a muchas empresas japonesas, al igual que los esfuerzos por aumentar la autosuficiencia en materia de defensa. Por otro lado, el alejamiento de las tecnologías ecológicas en beneficio de los hidrocarburos podría suponer menos oportunidades de inversión para Japón. Sin embargo, intentar determinar si el retorno de Trump es bueno para el crecimiento o el yen es jugársela a cara o cruz con la moneda del «MAGA». Ante un resultado electoral que provocó lágrimas de tristeza y alegría a partes iguales, como inversores tenemos sentimientos encontrados, por no decir de indiferencia.
Fuente
1Joe Rogan Experience #2219 - Donald Trump
2Trump threatens China, Mexico and Canada with new tariffs - BBC News
3Nicholas Smith, Benthos, CLSA, 29 November 2024
4Sean Darby, Wider World, Mizuho, 14 November 2024
5Nicholas Smith, Benthos, CLSA, 29 November 2024
6Japan can become one of the biggest winners of the Trump era - Nikkei Asia
7Ricoh to shift some China production to Thailand to avoid Trump duties - Nikkei Asia
8Japan, South Korea struggle to reduce reliance on China tech materials - Nikkei Asia
9Sean Darby, Wider World, Mizuho, 14 November 2024
10Trump confirms plan to declare national emergency, use military for mass deportations - ABC News
11Business owners warn Donald Trump’s deportation plan could shut them down
12Trump says 'unfair' defense treaty with Japan needs to be changed | Reuters
13How Trump’s second term will affect climate and environment | UCLA
14Panasonic's battery unit benefits from US subsidy as weak EV demand to impact sales
15“Drill, baby drill…” Donald Trump promises more oil extraction in America at RNC 2024
16Nicholas Smith, Benthos, CLSA, 22 November 2024
17ibid
La fuerza del pensamiento activo: juicios independientes
Un rasgo clave del enfoque de inversión de Jupiter es que evitamos adoptar una «visión de la compañía»; en lugar de eso, preferimos dejar que nuestros gestores formulen sus propios juicios sobre la clase de activos en la que invierten. Por ello, es preciso señalar que las opiniones expresadas, incluidas las referidas a cuestiones medioambientales, sociales y de gobierno corporativo, pertenecen al autor o autores y podrían diferir de las que mantienen otros profesionales de la inversión de Jupiter
Información importante
Este documento es una comunicación de marketing. Esta comunicación está dirigida a inversores profesionales y no está destinada para el uso o el beneficio de otras personas, incluidos los inversores particulares. Esta comunicación se ofrece únicamente a efectos informativos y no constituye un asesoramiento de inversión. Las fluctuaciones del mercado y de los tipos de cambio pueden provocar alteraciones al alza o a la baja del valor de una inversión, y es posible que usted no recupere todo el capital inicialmente invertido. Los ejemplos de empresas tienen una finalidad exclusivamente ilustrativa y no constituyen una recomendación de compra o venta.
Las opiniones expresadas en este documento pertenecen al autor o autores en el momento de su redacción, no coinciden necesariamente con las de Jupiter como empresa y podrían estar sujetas a cambio. Eso es algo que sucede sobre todo durante periodos en los que las circunstancias del mercado cambian rápidamente. Se ha hecho todo lo posible para garantizar la exactitud de la información suministrada, pero no se ofrece ninguna seguridad o garantía en este sentido.
Publicado en el Reino Unido por Jupiter Asset Management Limited, domicilio social: The Zig Zag Building, 70 Victoria Street, Londres, SW1E 6SQ. Entidad autorizada y regulada por la Autoridad de Conducta en los Mercados Financieros del Reino Unido. Publicado en la Unión Europea por Jupiter Asset Management International S.A. (JAMI), cuyo domicilio social es: 5, Rue Heienhaff, Senningerberg L-1736, Luxemburgo. Entidad autorizada y regulada por la Comisión de Vigilancia del Sector Financiero (CSSF). Este material lo publica en Hong Kong Jupiter Asset Management (Hong Kong) Limited (JAM HK) y no ha sido revisado por la Comisión de Valores y Futuros (SFC).
No podrá reproducirse ninguna parte de esta comunicación por ningún medio sin el consentimiento previo de JAM, JAMI o JAM HK.
* En Hong Kong, el término «profesionales de la inversión» se refiere a los «inversores profesionales», tal y como se definen en la Ordenanza de Valores y Futuros (cap. 571 de las Leyes de Hong Kong).